de 86 votos...
Por estas tierras continentales e insulares la práctica política vernácula obliga que para cumplir con los nombramientos de un segmento de instituciones constitucionales requieren de acuerdos políticos y negociaciones, entre los institutos políticos que cuentan con representación en el Congreso Nacional.
En la coyuntura vigente, las instituciones
constitucionales como el CNE y el TJE, necesitan reemplazar a un consejero propietario
y de repente a uno o talvez dos consejeros propietarios. Los primeros dos
porque renunciaron motivados por un eventual juicio político para destituirles
de sus cargos como sentencia antes del juicio.
En tales necesidades, el Congreso Nacional ha
conformado una comisión especial con 12 congresistas de las bancadas
oficialmente conformadas. La semana que ya cierra-termina ha sido testigo el
marco de la convocatoria y mañana será el cierre del ciclo para las
autopostulaciones -unas con endosos partidarios-partidistas y otras confiando
en el sistema dicen. Lo cierto es que las personas en ese último escenario, el
primer acto puede ser el de probar el sistema para “corroborar” con evidencias
que el mismo no ha cambiado a pesar del descalabro del “esTREPitoso” proceso
electoral de elecciones primarias y de elecciones que no se ha atendido su
urgente rehabilitación después de la precariedad de la integridad electoral
causada por el socavamiento de la institucionalidad, causada por los tres
partidos que cooptan la función electoral, uno en una diferencia doblemente
significativa y los dos restantes, con una diferencia significativa.
Queda entendido que el CNE tiene prisa para las
substituciones y los escenarios con sus fórmulas aparecen desde las de mayor
incidencia hasta las que probablemente no tengan ninguna y “curiosamente”, las
que podrían ser las de mayor asepsia política-partidaria-partidista. Lo cierto
del asunto es que las personas profesionales autopropuestas deben intentar
persuadir al menos a 86 diputados-as para contar con la “venia” de los números.
En el entendido del párrafo anterior, las personas
electas tendrán un reto enorme: cumplen con la ley de forma independiente de
quienes les han electo por el “préstamo de al menos, 86 votos” (y se puede considerar
el agradecimiento por tal apoyo, pero sin implicaciones de sometimiento por tal
condición).
Inmediatamente después de resuelto este asunto, el
Congreso Nacional debe hacer efectiva la licencia de ausencia (una mala práctica
que socava la institución n electoral) de las consejera nacionalista y de la
consejera liberal para que vayan por el mundo del servicio diplomático y
cuando lo crean oportuno, propicio y
pertinente, regresen de su ausencia… y entonces, se reprograme los dos tercios
de la crisis de las primarias 2029 y en todo, caso, dejen “servida la mesa” de
las elecciones generales de noviembre de 2029, entendiendo que les pueden
extender el plazo de fin del nombramiento.
Y quiénes serán los consejeros sustitutos y temporales
de los dos partidos bicentenarios, longevos más que centenarios. Serán los
partidos políticos los que al proponer los nombres de sus correligionarios “piensen”,
como excepción en recuperar los métodos, los procesos y prácticas técnicas que
componen la temática electoral y sean liberadas de la cooptación liberal,
nacional y libre de la mala gestión política que han evidenciado los “guardianes
de la democracia” en los “inframundos” que suelen reclamar.
Como un escenario poco probable, será que el PINU-SD (al
recuperar la memoria de la negociación que colectivamente siempre han condenado
y negado, pero como contradicción desde su presidencia actual ha sido “modus
vivendi” y “modus operandi”) y la DC, alcancen el nombramiento de los dos
consejeros suplentes. De suceder ese
escenario, será una oportunidad de volver a incidir de manera positiva y
calificada en una instancia que sentenciaron-condenaron como “colaboradores”
del poder a quienes gestionamos en su momento como magistrados suplentes,
emulando a la reina de corazones de “Alicia en el país de las maravillas”,
donde en su momento, emitieron la sentencia y nunca, nunca abrieron el juicio.
Los momios electorales hacen eco de una ciudadana calificada para autopostularse, quien en un foro televisivo enuncio que los partidos políticos no han aprendido de la crisis electoral del 2025… y ese escenario, se perfila en las apuestas desde este escritorio con una probabilidad de 95% de ocurrencia y la consecuente confirmación de la ocurrencia de la premonición de la persona entendida en la televisión.
Al cierre
“La
teoría de la Reina era que si no solucionaban el problema inmediatamente, haría
cortar la cabeza a cuantos la rodeaban”. “Alicia en el país de las maravillas”.
Denis Fernando Gómez Rodríguez
Honduras-Centro América
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