¡de cuando se tienen todas las respuestas…

 y cambian todas las preguntas!

    La frase que versión utilizamos como título del comentario del dìa, es del escritor uruguayo Mario Bennedetti “cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”.

    En la aplicación de esta expresión en la práctica política local y especialmente a los ciudadanos en condición de candidatos en la fase de campaña y propaganda, tienen toda la lectura adecuada y por tanto, todas las respuestas que el país requiere desde siempre y hasta ahora.

    Es sintomático que en la práctica histórica, la mayoría de las promesas de solución a los problemas ingentes del estado, cuando los gobernantes son electos, se estacionan en esa única condición: la de promesas y se convierten en una acepción de lo que en mercadeo se conoce como “publicidad engañosa”.

    Los candidatos al ejecutivo, por ejemplo, tienen su cuerpo de asesores que definen las estrategias de la campaña, las propuestas de gobierno y todas las respuestas -desde la oposición- para dar cumplimiento al artículo uno constitucional que define que los habitantes gocemos-idealmente- de justicia, de libertad, de cultura y del bienestar económico-social que al contrastados con la práctica real se traducen como deudas históricas de estado.

       Desde las candidaturas afloran las supuestas respuestas múltiples a la precariedad económica, social y los derivados de ambas condiciones. En el caso actual de la crisis energética y alza constante a los precios de los derivados del petróleo, no existen alternativas de propuestas porque las variables son independientes y están fuera del alcance de los burócratas y de los asesores de turno. 

    Al estar fuera del alcance de intentos de control-manipulación, tampoco aparecen respuestas emergentes porque todo lo proyectado desde la condición de candidato, cambio de coyuntura y entonces, las “recetas” ya no son efectivas porque son inefectivas para administrar de manera adecuada el estado. En el caso del poder ejecutivo el artículo 245 constitucional define 44 funciones y establece en el artículo 45 constitucional las demás que le establezcan la constitución y las leyes.

    Entre otras funciones la dirigir la política general del estado (la mayoría históricamente muere en el intento- por gobernar, desgobiernan como norma, independiente sean conservadores, o liberales, o progresistas, o comunistas-. La de administrar la hacienda pública, la de formular el plan nacional de desarrollo, organizar la educación pública, dirigir la política económica y financiera del estado, promover la reforma agraria, fijar el salario mínimo, entre otras.

    Es común entonces que la frase de don Mario sea repetida cada cuatro años, cuando aparece el nuevo gobierno o cuando de manera forzada-impuesta se reeligen e independiente de la coyuntura vigente, se repite la frase: “cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”.

    Por acá, en breve se cumplirán 100 días del nuevo gobierno. Todavía no se asoman respuestas claras y concretas a los males-disfuncionalidades bicentenarias, solo que si está constatado es que las letanías de las culpas del pasado, ya no son públicas ni constantes. En su defecto, como en las partituras musicales las “blancas” son silencios. Y esos silencios dejan más preguntas que respuestas.

    A la espera que decisiones ejecutivas como la de ser secretario en los Despacho de Educación sean revertidas y se nombre a alguien con competencias mínimas académicas, no necesaria u obligatoriamente en salud, puede ser un administrador con lógica, con tiempo, con dedicación, con compromiso no partidario-partidista como requisito indispensable y sobre todo con probidad (como norma, mala palabra en la gestión pública y en la práctica política partidaria-partidista-sectaria). Esto último como una buena práctica de aplicar en otras materias que históricamente también padecen de mediocridad y abusos “normales” y extremos como regla y no como excepción.

        Los gobernantes deben desarrollar las estrategias adecuadas para manejar los cambios que provoca el contraste entre lo ideal y la realidad de la práctica para gestionar las medidas posibles de respuestas. Lo cierto es que tal condición se percibe muy distante por el desconocimiento, la falta de preparación, de previsión, de capacidad y de interés político por vencer la INOMIA que les delata una vez electos y la actividad se debate entre irse a los penales o superar con creces el vestir de ocre-medio.

 Al cierre

Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eresMaquiavelo

 

Denis Fernando Gómez Rodríguez

Honduras-Centro América

19 de abril de 2026

 

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