de elecciones y el "rescate" de lo tècnico
Días después de la presentación del informe final de la Misión de observación electoral de la Unión Europea, me queda la “sensación” que el mismo aborda de manera muy diplomática los resultados de la evaluación de la integridad electoral en la fase de la capacidad administrativa del ente rector electoral para la realización de las elecciones, en este caso, primarias y generales.
A juicio personal la integridad en esa fase ha quedado
altamente comprometida con las actuaciones de los consejeros propietarios… y también
suplentes, en las elecciones de marzo y de noviembre del año pasado, donde las
decisiones técnicas fueron cooptadas en su totalidad por el control político que
ejercieron, como nunca, los dos partidos longevos, centenarios y el partido
mutado de uno de estos, a nivel de la administración electoral y de lo
contencioso electoral, confirmando la implosión-el colapso del sistema
electoral y de los procedimientos técnicos que se debieron cumplir y en su
defecto, se incumplieron en un ambiente de impunidad-impune como suele suceder
por este territorio, de manera general.
Los altos funcionarios -consejeros y magistrados- que
firmaron con sus actuaciones políticas tales atrocidades, vacarán en sus cargos
en septiembre del 2029, por lo tanto, serán los mismos que deben programar y
ejecutar las elecciones primarias del 2029 y quienes deben planificar las
generales para que la nuevas autoridades electas desarrollen las mismas en
noviembre del mismo año, agravados con las figuras de “reformas electorales” más
politizadas, recientemente aprobadas en la figura de “permisos temporales”, que
no responden a las precariedades exhibidas y curiosamente, ahora politizadas-instrumentalizadas
e ideologizadas como premios por cumplir con los deberes adquiridos por asumir
el cargo.
La amenaza de esta condición debe ser considerado con atención
extrema, con un escenario muy posible de ocurrencia-repitencia del cumplimiento
de las disfuncionalidades en la capacidad de administración de las elecciones
por las mismas figuras políticas del ojalá, irrepetible 2025.
Ante esta amenaza corresponden hacer ajustes que: (1) busquen
el funcionamiento de los procesos técnicos institucionales, (2) generen
estabilidad en la aplicación de los procedimientos y (3) asegurar que las
decisiones técnicas queden fuera del control político. Las anteriores son las
condiciones ideales que al ser contrastadas con la práctica política inveterada
y vigente, podrán parecer “escasamente logrables”, pero debemos buscar el mayor
cumplimiento de la persuasión para que en el escenario de lo posible se alcancen
mejoras evidentes hacia la propuesta ideal.
No podemos dejar de prever que la persuasión porque
los partidos políticos y sus bancadas en el Congreso Nacional, abran los
espacios y las mentes para leer las lecturas no políticas-partidaria-partidistas,
será un “contrasentido”… pero de debe intentar la persuasión desde las lecturas
técnicas y ciudadanas donde se debe buscar la sinergia con organizaciones
civiles que en los últimos años han acompañado los procesos, unas de manera parcializadas,
otras menos y talvez, una que otra de manera independiente, como excepción,
pero no como norma.
A la fecha, dìa y hora de estas líneas, la Misión de observación
de la OEA no ha dado señales de su informe… talvez, tenga un criterio más
severo en el asunto del cual hoy escribo, considerando que en la última reunión
sobre el tema de Honduras, el jefe de la Misión espetó de un retroceso en al
cumplimiento de la integridad electoral como asunto técnico.
Para los partidos políticos y sus parciales en las
bancadas legislativas, la sensación térmica del clima político-electoral puede
ser una falsa lectura de alivio porque existió la declaratoria y en esa interpretación
no buscar ninguna mejora sustancial en la capacidad de administración del
proceso electoral y dejarnos en una condición de “ceteris paribus” (termino
usado en economía) donde se modifica una variable de la demanda y lo demás,
permanece constante o mejor dicho: ¡nada cambia! Y entonces, quedaremos expuestos
a la misma incertidumbre, inseguridad, el mismo caos y demás disfuncionalidades
propias de la “agenesia electoral” que nos ocupa… y también preocupa.
Al cierre
“El único modo de lograr lo imposible, es
convenciéndose de que sí es posible”.
“La
teoría de la Reina era que si no solucionaban el problema inmediatamente, haría
cortar la cabeza a cuantos la rodeaban”. Alicia en el país de las maravillas.
Denis Fernando Gómez Rodríguez
Honduras-Centro América
15 de marzo de 2026
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