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corrupción, impunidad y la auditoría ciudadanía

Un grupo de organizaciones civiles han conformado la plataforma denominada “Ciudadanía contra la corrupción”, y desarrollaron un foro para analizar las perspectivas y los desafíos de la lucha contra la corrupción. Los participantes en condición de expertos, entre otros detalles, dejaron para insumo de análisis y reflexión de la asistencia las siguientes consideraciones: En la inauguración del evento, las interrogantes iniciales fuero orientadas a determinar si ¿existe más corrupción hoy que antes? o ¿existen menos oportunidades hoy, que antes? El participante estableció vehementemente que el país requiere de instituciones como la Procuraduría General de la República, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público sea gestionada en sus altos cargos, de manera ideal, con personas que ejerzan la titularidad de manera independiente y autónoma de los históricos poderes políticos omnímodos. En el primer panel desarrollado, uno los expertos nacionales determinó que, ant...

de la "colaboración eficaz" y del vacío político

En la Legislatura del 2014-2018 se realizó un intento de discusión y aprobación de la ley de colaboración eficaz, patrocinada por la cooperación internacional a través de la conocida misión de acompañamiento. Las gestiones no dieron ningún resultado por la falta de compromiso e interés político de la mayoría de diputados de entonces, menos aquellos ciudadanos/as de diferentes partidos políticos que conformaron el llamado bloque parlamentario de apoyo a la MACCIH, que no alcanzó la minoría simple requerida para efectos legislativos. En semanas recientes se ha introducido de nuevo la propuesta, por un diputado tránsfuga de la socialdemocracia. A la fecha, día y hora, la misma ha tenido el mismo vacío de la bancada oficialista y del resto de bancadas “adheridas” ¿o en alianza estratégica?, dispensándole el mismo procedimiento de no asignar la discusión del proyecto a ninguna comisión legislativa conformada y menos a alguna de carácter especial como estilan cuando el tiempo “apremia...

de la corrupción... premeditada, alevosa y con ventaja

Cuando las personas (sean estas funcionarias públicas, “cuasi” o no) cometen actos de corrupción en contubernio con las personas corruptoras en su variada y amplia gama, lo hacen con la suficiente premeditación, alevosía y ventaja, entendiendo que han realizado las valoraciones ¿o no? de los “beneficios” a favor y de las “complicaciones” en contra, que dichos actos tienen en sus inmediatos familiares inmediatos y en los terceros generales como población. De acuerdo a Wikipedia, la premeditación en el derechos penal “… debe ser algo distinto que exceda lo que todo acto deliberado supone, revelando una persistencia grande en el propósito criminal y una perversidad del delincuente mayor que la precisa para la realización del delito en un "espacio de tiempo suficiente", que dependerá generalmente de las circunstancias, del que se pueda mostrar la perseverancia tenaz del culpable en la resolución del delito o una meditación fría, calculada y reflexiva, de la comisión del ...

de “redes”, de “líneas”… ¿y de “terminales”?

Por estas latitudes existe el Consejo Nacional Anticorrupción (por sus siglas CNA) creado  considerando que “la corrupción socava la legitimidad de las instituciones públicas de cualquier Estado de derecho y que ésta atenta contra la convivencia social, el orden moral y la justicia”. En ese momento su objetivo fue y de repente sigue siendo, “apoyar” al Gobierno y la Sociedad Civil en el esfuerzo de impulsar los procesos de transparencia y auditoria social, como mecanismo de prevención, control y combate a la corrupción. La ley del 2005 que consta de 16 artículos, define entre otras consideraciones que la democracia requiere sólidas bases de transparencia y responsabilidad social, para atacar de frente el flagelo de la corrupción en todos los niveles. El CNA está concebido como un organismo independiente, con personalidad jurídica con vigencia indefinida, patrimonio propio y con jurisdicción en toda la República. Para apoyar las políticas y acciones que el Gobierno empr...

“de las maletas listas”...

... y "echadas" El título corresponde al aviso-anuncio que semanas atrás el entonces vocero de la misión internacional de acompañamiento contra la corrupción y la impunidad, anunciará públicamente “tengo las maletas hechas”, como advertencia a las constantes y más frecuentes obstáculos (visibles e invisibles) que cerca de dos años han tenido que “superar” ¿o intentarlo? en la lucha contra la histórica y enquistada cultura de corrupción e impunidad que en esta zona geográfica nos agobia como regla, con la imperceptible excepción de resultados poco significativos producto del interés político por reducir la misma. Las declaraciones del entonces vocero de la misión internacional son consecuentes con las advertencias que el convenio firmado del 2016, que permitió la aparición por cuatro años del organismo “neonato” como la panacea a la solución de “todos y cada uno de los problemas del país” (de acuerdo al imaginario popular y al agobio que el binomio corrupción-impunida...

¡La impunidad no tiene ideología!

El diccionario didáctico avanzado de la editorial SM define la palabra impunidad como falta de castigo y lo identifica como un distintivo de inmunidad. Por estas coordenadas geográficas la impunidad es un mal endémico e histórico, como aliada y par principal de la corrupción, con la excepción de ser el único país donde ningún funcionario de alto nivel que haya delinquido ha sido al menos, acusado formalmente; menos enjuiciado, encarcelado y que haya pagado o pague la mínima condena. Lo anterior debido a la agenesia particular que el llamado estado de derecho (Acemoglu y Robinson, definen en su libro “por qué fracasan los países” que la condición anterior no implica necesariamente el respeto a las leyes) promueve y provoca, debido a la existencia de pactos de gobernabilidad que intrínsecamente determinan una cierta incapacidad “sui generis” de los entes públicos ministeriales y demás operadores para perseguir a los funcionarios flagrantemente delinquen. Es sintomático que e...

de la Socialdemocracia poselectoral

Con la declaratoria del ente rector electoral y la instalación del Congreso Nacional, la Socialdemocracia debe eventualmente evaluar y tomar entre otras decisiones: (1) la caducidad ¿o vigencia o ampliación? de la alianza electoral  a nivel presidencial para definir la modalidad de oposición al gobierno reelecto (aceptado y negociado de manera particular y libre por su socio estratégico), (2) la militancia y por lo tanto, disciplina partidaria de sus diputados/as ¿permanente o meramente coyuntural? y por lo tanto, (3) la oportunidad de seguir la agenda propia con los principios partidarios que serán válidos, oportunos y pertinentes para retomar su identidad de partido. La Socialdemocracia debe definir si la alianza electoral terminó y el partido se reconcentra a su función particular de oposición o por el contrario se debe ampliar formal o informalmente, para acompañar la estrategia de desconocimiento del mandatario reelecto y por lo tanto de insurrección pacífica  qu...

De la Proclama de Gualala

una relectura Hace ya cerca de 37 años, exactamente el 3 de mayo de 1981, el extinto Dr. Miguel Andonie Fernández en su condición de Candidato a la Presidencia de la República por el entonces Partido Innovación y Unidad (PINU) realizó en Gualala, Santa Bárbara, la llamada Proclama de Gualalá ( http://pinusd.hn/sd/images/doc/proclama_de_gualala.pdf ), la cual se consolidó como insumo complementario a los fundamentos de los ahora apedillados Socialdemócratas. De la pieza oratoria considero más de un par de detalles que deben ser releídos (de acuerdo al término sociológico de relectura), con la intención de revisar la vigencia ¿o la obsolencia? de las propuestas de entonces con el propósito de reducir y dar respuesta a los rezagos que amplían y profundizan la brecha histórica del país que nos alberga y cobija. El extinto Doctor Fernández considero que a su partido político y a sus parciales o correligionarios le era confiada la tarea histórica de “terminar para siempre con ...

¿diálogo...?

Por estas coordenados no existen mayores adelantos en la cultura democrática; la ausencia de valores, el desinterés por su promoción y menos por su práctica histórica dan cabida a malas prácticas de antivalores que hoy nos tienen sumidos en la sumatoria de los años anteriores, en este estado de crisis política-electoral. Tampoco tenemos “desarrollada”, menos “en desarrollo” (por atascamiento mental), una cultura de diálogo real. La ausencia del mismo nos ha enfrascado en el alegato, la descalificación del divergente, la intolerancia y el dolo, entre otras disfuncionalidades. Los remedos de “diálogo” anteriores al que se asoma, se han caracterizado por ser “monoaurales”, por lo tanto, inútiles e improductivos. Las “virtudes” anteriores no tienen ideología. De realizarse el mencionado diálogo y que no sea un mero placebo, deben observarse las siguientes consideraciones: La primera es que los provocadores sistematizados y sus inmediatos oponentes depongan individualmente...