Entradas

Pandemia y objetivos del desarrollo sostenible

Sin lugar a dudas la Pandemia actual ha impactado de una manera insospechada los 17 objetivos contemplados en la Agenda 2030 de las naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible que otros aspectos pretende alcanzar la sostenibilidad en los asuntos económicos, sociales y ambientales de quienes habitamos este planeta. Con la llegada de esta crisis sanitaria en el inicio, hoy derivada y profundizada en aspectos sociales y económico-financieros, los objetivos como el de e rradicar la pobreza en todas sus formas; ponerle fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y el de promover la agricultura sostenible se constituyen en un más que un enorme reto y tarea por alcanzar, por las repercusiones generadas a la fecha y las eventualmente posteriores que agravaran los obstáculos para llegar en tiempo y forma a la meta trazada del año 2030. Con ese mismo impacto negativo que alcanza garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas ...

¿más educación?

Con la certeza que nos da la situación generada por la Pandemia actual, de que los gobiernos deben invertir menos en armas e invertir más en salud y en educación, como un estado ideal de respuestas para cuando se logré declarar la etapa post viral del momento. Hace mucho años existió por estos lares Don José Cecilio del Valle que fue reconocido como Sabio y en su paso por la historia nos dejó un apotegma que de manera parafraseada dice “la educación es la primera necesidad del Estado”. Esta sentencia verdadera es en el Siglo actual una realidad que aplica en el concepto más amplio de lo que significa la educación, pero también la falta histórica de la misma. Los entendidos en los asuntos de la salud, indican que las recomendaciones para prevenir los efectos de la Pandemia vigente pasan por asuntos de educación. Algunas de esas personas doctas en el asunto establecen claramente que la diferencia entre este país y otro vecino dentro del istmo, está marcado por la educación d...

¿más salud?

He comentado con anterioridad que en estas esta latitud y altitud quien gobierna ¿o desgobierna? se ha empecinado en los últimos años en enormes inversiones públicas ¿o gastos? en materia de seguridad nacional y seguridad pública que hacen parecer nos mantenemos en estado de guerra. Lo anterior por supuesto ha sido y es inversamente proporcional en la inversión estatal en salud y en educación: La pandemia actual ha constatado que lo que el país en realidad confronta es una grave, lesiva y privativa enfermedad mundial que se agudiza en este territorio precarizado en el derecho a la salud como un bien público y que obligatoriamente nos hace contrastar el costo-beneficio de los pertrechos, de las bombas lacrimógenas, de la aeronave presidencial y de un buque de guerra como corona de las excentricidades de la ascendencia militar que presume quien debe dirigir el país en el cumplimiento de los 45 numerales y más del artículo 245 constitucional. Todavía hay tiempo para enmendar ...

que el dinero "ajuste"

En administración se menciona con frecuencia que la palabra crisis en sociedades orientales tiene dos acepciones: la primera que significa peligro y la segunda, que representa una oportunidad. En las sociedades latinoamericanas en general, ¿existirán excepciones que confirmen la regla?, las crisis tienen una connotación muy particular de oportunismo ante la emergencia y posteriormente, de una puerta abierta para celebrar actos de corrupción acompañados de una impunidad sintomática.  Sin duda las sociedades de este continente desigual, unas más que otras, han estado, están y de repente, proyectan estar ajenas a las verdaderas normas de manejo del erario, sin asomo de un verdadero ejercicio de probidad en cumplir con las buenas prácticas mínimas para administrar los fondos de la emergencia. En uno de los países vecinos al donde habito, el mandatario ha mencionado de una manera inusitada que “el dinero alcanza cuando nadie roba” , lo cual, se constituye en un verdade...

¿menos armas?

La pandemia actual ha desnudado la precariedad de los sistemas de salud en los países que económicamente se denominan desarrollados y agravada la misma, en aquellos subdesarrollados (y sin esperanzas de desarrollo) alcanzando niveles insospechados de pánico, que obviamente se profundizan en estos últimos, que formamos la plataforma continental con mayor desigualdad del mundo. El nivel de pánico se ve fácilmente multiplicado, entre otras razones: por la desinformación, por las noticias falsas y por la misma precariedad histórica de los sistemas de salud, que salvo excepciones, confirman la regla continental. Particularmente en estas coordenadas geográficas donde habitamos, en los últimos 12 años de gobierno, se ha invertido el presupuesto del estado en maximizar el gasto en la seguridad militar y en la pública en detrimento de la inversión en salud y en educación. Desde 1969, el país no se encuentra en conflicto bélico en ninguna de las siete fronteras que tiene (terrestres...

La vida es como neblina...

… sale y desaparece El título intenta resumir el versículo 4:14 del libro de Santiago en La Biblia que expresa: “ cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. El contexto de esta afirmación es una advertencia a aquellas personas que aseguran a pie de juntillas que hoy o mañana irán de este lugar a otro, que harán cuantas cosas planeen, sin saber, menos reconocer, por la soberbia que nos arropa a nivel exponencial y que nos permite jactarnos del día de mañana, olvidando conscientes o no, que tal podrá ser posible y factible si Dios quiere. Así de práctico y claro. La humanidad que representamos ha alcanzado altos niveles de ciencia, de entendimiento y de múltiples destrezas que han ocasionado sobreponerse a casi cualquier tipo de limitación en cualquier campo de la ciencia, al grado que las personas que han gobernado desde los inicios de la historia y quienes actualmente ...

de “tiempos oscuros”

Por estas coordenadas nos hemos acostumbrado a una cierta centenaria oscuridad en alusión a un fragmento escrito por el connacional Jorge Luis Oviedo en “Fábula”. Nos caracterizamos por la enorme incontinencia por buscar soluciones generales a los problemas del país, las apreciaciones de los mismos son mayormente con sesgo político y las presuntas respuestas   o soluciones también, presumiendo talvez que los únicos que se bañan en el Ganges, son los opuestos. Los apuestos porque ante temas de interés nacional, no se crean espacios para discutir dialécticamente los pros y los contras; no. Lo que aparecen son los de un extremo a favor y los del otro extremo en contra. No hay ni la mínima idea, tampoco el interés real por crear cultura alguna que prime el diálogo, los consensos y si algún simulacro se alcanza a parapetar, el común denominador es negociar como será la repartición de poder, de cargos, de oportunidades sectarias; nada más, el país no importa, es solamente una ex...

¿indefensión?

Por estas coordenadas desde el pasado viernes 17 de enero de los corrientes. podemos hacer, medir el tiempo de la corrupción y la impunidad en dos eventos: (1) el primero de más de 100 años de historia opaca como lo documenta en Consejo Nacional Anticorrupción y (2) el segundo después de la vigencia limitada a cuatro años que duro una supuesta lucha desde el gobierno continuista contra ese binomio y flagelo social-económico, que por lo menos hizo menos “invisible” y opaca la lacra histórica que han generado aquellas redes que no tienen ideología y que han hecho de la ciencia política, una mala copia y por lo tanto una mala práctica en su desmedido afán por lucrarse del erario a una escala escandalosamente impune. En los primeros cien años y más, ninguna persona, en el son de la presunción de inocencia que resguarda la Constitución, fue encausada, juzgada y menos condenada por “presuntos” actos de corrupción. El sistema del estado de derecho nacional está diseñado para que idea...

todo tiene su tiempo y su hora

El 2019 ya es historia. Con el cumplimiento de ese tiempo, recordar eventos  que lejos de forjar certidumbre, han reforzado con fundamentos la incertidumbre que desde tiempos ya se presume. Los hechos, sus revelaciones han movido de la mera ficción a una realidad que los presuntos involucrados niegan y en ese propósito, alegan al sinsentido (ese bajo el cual el escritor escribió de Alicia) para demeritar cualquier relación que les descubra su opaca actividad pública y privada. Ya no hay suposiciones de que la democracia electoral es débil y se sigue debilitando, que la institucionalidad esta cooptada por el hampa organizada y que el financiamiento político ha sido permeado por dinero comprometido con estructuras no regulares; sumado a lo anterior, la crisis de valores democráticas por la imposición de conductas autoritarias agravadas a la fecha y por los apetitos insaciables del continuismo. En el 2019 aparecieron las confirmaciones a los secretos de pasillo que desde el...